
El Simposio Mundial para Organismos Reguladores, que concluyó el 15 de mayo en Ankara (Türkiye), reunió a más de 1 000 participantes de todo el mundo para debatir sobre «Navegando por la frontera digital: vías reglamentarias hacia un futuro resiliente e inclusivo».
Este tema supone un cambio fundamental en nuestro papel como comunidad reguladora, que ha pasado de limitarse a reaccionar a la disrupción tecnológica a diseñar de forma proactiva vías para la resiliencia y la inclusión.
El periodo excepcional de adelantos tecnológicos que estamos viviendo entraña una mayor responsabilidad. Pero también ofrece a los reguladores la oportunidad de abordar los nuevos retos. En resumen, exige un enfoque constructivo, progresista y colaborativo.
Cómo navegar por una frontera fluida
Navegar por la frontera digital significa que debemos trazar activamente el rumbo. No podemos darnos el lujo de ser observadores pasivos.
No estamos aquí para congelar la frontera. Estamos aquí para ayudar a todos a navegarlo bien.
En mi opinión, la navegación requiere tres cosas.
Una brújula fiable – anclar cada decisión reglamentaria en los objetivos entrelazados de proteger la dignidad humana, preservar la competencia leal y dar prioridad a los más vulnerables.
Señales compartidas – permitir el intercambio de información fiable y en tiempo real sobre los riesgos emergentes.
Disposición a moverse – poner en marcha iniciativas piloto y entornos aislados de reglamentación para luego adaptarse a gran velocidad.
Nuevas directrices para los reguladores digitales
Esto hace que el Directrices sobre prácticas idóneas adoptadas en el GSR-26 son especialmente oportunas, ya que en ellas se esbozan los fundamentos de la gobernanza reglamentaria para un entorno digital en rápida evolución.
En esta nueva edición se estudia cómo los reguladores pueden fortalecer sus mandatos, capacidades, herramientas y procesos de toma de decisiones a fin de estar mejor equipados para apoyar la innovación y promover al mismo tiempo la inclusión, la confianza y la resiliencia.
Las directrices del GSR-26 proporcionan un punto de referencia común para la creación de instituciones reguladoras capaces de responder al cambio tecnológico manteniendo al mismo tiempo en el centro de las personas, el interés público y el desarrollo sostenible.
La frontera digital no nos espera.
Tenemos que recorrerlo juntos, con valentía y claridad, para llegar lejos.
Swisslatin / UIT Prensa (25.05.2026)