El desarrollo alcanza un récord entre los países ricos, mientras las naciones más pobres son dejadas atrás

Una niña de seis años que vive en un barrio marginal de El Cairo en Egipto. (foto UNICEF/ Shehzad Noorani).

La desigualdad sigue en aumento, invirtiendo las dos décadas de reducción que se registró antes de la pandemia de COVID-19. Atendiendo a esa clasificación Suiza, Noruega e Islandia ocupan los primeros puestos del Índice de Desarrollo Humanos, mientras que Estados Unidos se sitúa en el 20 y España en el 27. Chile, en el puesto 44, encabeza la lista de países latinoamericanos, que cierra Honduras con el lugar 138.

Un nuevo informe de la ONU reveló el miércoles que, a pesar de que el Índice de Desarrollo Humano (IDH) 2023-24 registró un récord, las disparidades entre los que tienen y los que no tienen son cada vez mayores.

El Índice de Desarrollo Humano* (IDH) 2023-24 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se sitúa en un nuevo máximo tras el pronunciado descenso registrado en 2020 y 2021 debido a la pandemia de COVID-19.

Pero mientras los países ricos experimentaron un desarrollo sin precedentes, la mitad de las naciones más pobres del mundo siguen languideciendo por debajo de sus niveles anteriores a la crisis de la COVID.

Clasificación por países

Según el Informe sobre Desarrollo Humano 2023-24, Suiza, Noruega e Islandia encabezan los índices nacionales de desarrollo humano**, mientras que la República Centroafricana (RCA), Sudán del Sur y Somalia son los más rezagados.

El más rico del mundo, Estados Unidos, ocupa un sorprendente vigésimo lugar en la clasificación, lo cual se debe a que el Índice de Desarrollo Humano tiene indicadores de desarrollo que van más allá de la mera renta per cápita y tiene en cuenta factores como la esperanza de vida y la educación.

En América Latina, Chile encabeza la lista en el puesto 44, seguido por Argentina con el 48 y Uruguay en el 52. En el final de la clasificación se sitúan El Salvador, con el puesto 126, Nicaragua, con el 130, Guatemala, con el 136, y cerrando la lista Honduras, en el 138.

Nos quedamos cortos

«La creciente brecha de desarrollo humano revelada por el informe muestra que la tendencia de dos décadas de reducción constante de las desigualdades entre países ricos y pobres se está invirtiendo», declaró Achim Steiner, administrador del PNUD.

«A pesar de que nuestras sociedades mundiales están profundamente interconectadas, nos estamos quedando cortos. Debemos aprovechar nuestra interdependencia, así como nuestras capacidades, para hacer frente a nuestros retos compartidos y existenciales y garantizar que se cumplan las aspiraciones de las personas», añadió, señalando el importante coste humano que hay detrás de las estadísticas.

«El fracaso de la acción colectiva para avanzar en la acción sobre el cambio climático, la digitalización o la pobreza y la desigualdad no solo obstaculiza el desarrollo humano, sino que también empeora la polarización y erosiona aún más la confianza en las personas y las instituciones en todo el mundo.»

Paradoja democrática

El informe también identifica una «paradoja democrática» emergente, ya que la mayoría de los encuestados expresaron su apoyo a la democracia, pero también respaldaron a líderes que pueden socavar los principios democráticos.

Esta paradoja, unida a una sensación de impotencia y falta de control sobre las decisiones del gobierno, ha alimentado la polarización política y los enfoques políticos introspectivos.

Esto es particularmente alarmante a la luz de las temperaturas récord de 2023, que ponen de relieve la necesidad inmediata de una acción unida para hacer frente a la crisis climática, combinada con la nueva frontera tecnológica de la Inteligencia Artificial (IA), que evoluciona rápidamente y tiene pocos guardarraíles reguladores, según el organismo de la ONU.

Porqué el aumento de la desigualdad

¿Por qué se ha invertido la tendencia de dos décadas de reducción constante de las desigualdades entre países ricos y pobres?

El análisis del informe permite estructurar la respuesta a esa pregunta en las siguientes razones:

  • Conflictos: El informe destaca que estamos en una nueva era con el nivel más alto de conflictos armados de base estatal desde 1945, marcado por un aumento de los conflictos unilaterales dirigidos contra civiles, un aumento significativo de las víctimas mortales de la guerra y un aumento de las personas desplazadas por la fuerza a un máximo histórico de 108 millones en 2022, más de dos veces y media el nivel de 2010
  • COVID-19: La pandemia provocó pérdidas permanentes, incluidos aproximadamente 15 millones de vidas, y ha proyectado una larga sombra sobre el desarrollo humano. Los países pobres, a menudo con sistemas sanitarios y redes de seguridad social menos resistentes, han sido especialmente vulnerables a estos impactos
  • Recuperación desigual tras la pandemia: los países desarrollados se han recuperado mucho más rápido que los países menos desarrollados. Por ejemplo, mientras que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se han recuperado totalmente, se estima que sólo alrededor de la mitad de los Países Menos Adelantados lo habrán hecho para 2023
  • Desigualdad: La desigualdad en el acceso a las tecnologías y los recursos ahonda la brecha entre los que tienen y los que no tienen, dificultando la capacidad de recuperación y avance de los países con mayor desigualdad
  • Cambio climático: El cambio climático sigue exacerbando las desigualdades, y los países y comunidades más pobres son los más afectados. La falta de avances sustanciales en la acción climática mundial agranda aún más la brecha entre las naciones ricas y las pobres
  • Respuestas insuficientes: A pesar de poseer importantes riquezas y capacidades tecnológicas para abordar retos globales sin precedentes, las respuestas del mundo han sido inadecuadas, lo que dificulta cada vez más la búsqueda del desarrollo sostenible y la paz
  • Falta de cooperación mundial: La cooperación mundial se ha visto obstaculizada por las tensiones geopolíticas y la falta de una gobernanza eficaz a escala internacional. Esto ha hecho más difícil abordar los retos mundiales que afectan desproporcionadamente a los países y las personas más pobres
  • Polarización: La polarización en las distintas esferas de la sociedad plantea importantes retos a la cooperación nacional e internacional, afectando a todos los ámbitos, desde la política hasta la salud pública
  • Aumento del populismo: El auge del populismo y el nacionalismo en muchas partes del mundo ha dado lugar a políticas que dan prioridad a los intereses nacionales sobre la cooperación y la equidad mundiales. Esta tendencia socava los esfuerzos por reducir las desigualdades entre las naciones

Tratar el bienestar común

Steiner destacó además que en un mundo marcado por una creciente polarización y división, descuidar la inversión mutua supone una grave amenaza para nuestro bienestar y seguridad.

«Los enfoques proteccionistas no pueden abordar los retos complejos e interconectados a los que nos enfrentamos, como la prevención de pandemias, el cambio climático y la regulación digital», afirmó.

Añadió que los problemas interconectados requieren soluciones interconectadas.

«Adoptando una agenda impulsada por las oportunidades que haga hincapié en los beneficios de la transición energética y de la Inteligencia Artificial para el desarrollo humano, tenemos la oportunidad de salir del estancamiento actual y reavivar el compromiso con un futuro compartido.»

*El Índice de Desarrollo Humano es un compendio de estadísticas que miden factores como la renta per cápita, el nivel educativo y la esperanza de vida.

**La República Popular Democrática de Corea (más conocida como Corea del Norte) y Mónaco no figuran en la lista.

Swisslatin / ONU Noticias (14.03.2024)

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