Panel por el Día del Idioma Español en las Naciones Unidas 2026, que se realizo en abril, con representantes de la ONU, Gobierno español y Microsoft. (foto Noticias de la ONU)

El español se consolida como eje del multilateralismo en la ONU en un debate que reunió a representantes de Naciones Unidas, el Gobierno de España y Microsoft para analizar el papel del idioma y la inteligencia artificial.

El español no es solo un vehículo de comunicación, sino un pilar del multilateralismo y un activo estratégico global. Con más de 635 millones de hablantes, se consolida como herramienta de acceso ciudadano, cohesión cultural y legitimidad democrática. En el Día del Idioma Español en las Naciones Unidas, expertos en diplomacia, comunicación y tecnología se reunieron en Nueva York para debatir cómo cambiar eso, y cómo la inteligencia artificial puede ser parte de la solución o del problema.

“El multilingüismo está en la propia esencia de las Naciones Unidas”, afirmó Mónica Colomer, directora general del Español en el Mundo del Gobierno de España, quien subrayó además que “no hay multilateralismo sin multilingüismo”. En un contexto internacional marcado por la fragmentación, el idioma se posiciona como una herramienta de cohesión y acceso. “El mensaje llega directo al corazón de los ciudadanos”, añadió.

En el panel participaron también Ian Phillips, director de la División de Noticias y Medios del Departamento de Comunicación Global de la ONU, y Juana Fernández Silva, directora de plataformas de nube e Inteligencia Artificial en Microsoft y estuvo moderado por Laura Quiñones, comunicadora del Departamento de Comunicación Global de la ONU.

La IA: ¿aliada o trampa?

Phillips insistió en que el multilingüismo no puede reducirse a la traducción. “Si uno hace una traducción directa, el producto se queda un poco seco”, explicó, subrayando que “hay que mantener el estilo, el sabor, el alma de los productos”. En un entorno como la ONU, añadió, el componente humano sigue siendo esencial: “El ser humano puede captar un momento, matices políticos, un silencio, quizás durante negociaciones de paz. Creo que por ahora creo que una máquina no puede competir en eso”.

La inteligencia artificial, sin embargo, se perfila como una herramienta clave. Fernández Silva destacó su potencial, pero insistió en la necesidad de supervisión: “El copiloto en este caso es alguien que va con el piloto, pero el piloto sigue siendo tú”. Explicó que cuando una aplicación se construye sobre documentos en español, el resultado que produce la IA es nativo en ese idioma, no una traducción de otro. La clave, subrayó, está en los datos de origen.

En esta línea, Colomer destacó los esfuerzos en marcha dentro de la comunidad iberoamericana para impulsar el español en el ámbito tecnológico. “Hay un compromiso […] de trabajar en un corpus que permitiera entrenar la IA en español”, explicó, con el objetivo de que los modelos lingüísticos integren el idioma desde su base.

El panel sirvió también como plataforma para presentar Sin la ONU, el primer podcast narrativo original en español del Departamento de Comunicación Global. El proyecto busca contar historias reales sobre el impacto de la organización en la vida de las personas. “Queremos contar la historia de la ONU, pero no desde el punto de vista de las reuniones aquí”, explicó Phillips, sino “captar las historias de las personas que se benefician de lo que hace la ONU todos los días”.

El lanzamiento responde a la necesidad de reforzar la presencia del español en un ecosistema mediático donde el inglés sigue predominando. Como recordó Colomer, se trata también de una cuestión de acceso: “Es importante […] que la ciudadanía hispanohablante pueda conocer directamente qué dice, qué hace las Naciones Unidas”.

En un momento en que la inteligencia artificial transforma la producción de contenidos, el mensaje del panel fue claro: el futuro del español en la ONU dependerá de su capacidad para generar contenido propio, preservar su identidad y seguir siendo un puente entre culturas. Porque, como se destacó durante el encuentro, el idioma no solo comunica: también construye comunidad.

Un idioma con historia en la ONU

El español fue reconocido como lengua oficial de la ONU en 1946, apenas un año después de la fundación de la Organización. Su papel se fue consolidando progresivamente y, en la actualidad, es uno de los seis idiomas oficiales de la Organización, junto al árabe, chino, francés, inglés, y ruso.

Gracias a ello, los documentos fundamentales, como resoluciones, tratados, informes y comunicados de prensa, se publican en español, y se ofrece interpretación simultánea durante reuniones oficiales. Además, las plataformas digitales de la ONU, incluidas sus redes sociales y la web institucional y la de noticias, cuentan con versiones completas en español para garantizar el acceso a la información a comunidades hispanohablantes en todo el mundo.

En el caso del español también se cuenta con otra herramienta extraordinaria: el Grupo de Amigos del Español, un equipo fundado en 2013 por los 20 Estados miembros de habla hispana para coordinar y realizar actividades dirigidas a promocionar el uso y la difusión del español en la labor de la ONU.

“Que el español siga iluminando caminos de diálogo, solidaridad y dignidad para todos”, concluyó el Secretario General en su mensaje conmemorativo.

Swisslatin / ONU Noticias (02.07.2026)