
Las consecuencias humanitarias presentan indicadores alarmantes. El CICR registró 965 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos, la mayoría civiles, y documentó 308 nuevas desapariciones. Por otra parte, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), al menos 235.619 personas se desplazaron de manera individual, 87.069 lo hicieron en eventos de desplazamiento masivo y 176.730 permanecieron confinadas. Además, la Mesa Nacional de Misión Médica reportó 282 actos violentos contra la asistencia de salud, en hechos relacionados con los conflictos armados.
Frente a 2024, todos estos indicadores aumentaron de manera significativa y en varios casos se duplicaron: el desplazamiento individual creció un 100 %, el desplazamiento masivo un 111 % y el confinamiento un 99 %.
El costo humanitario del incumplimiento del DIH en Colombia
La intensificación de las hostilidades y el trato que recibió la población civil en zonas con presencia y control de actores armados estatales y no estatales alcanzaron niveles preocupantes. Por eso, en 2025 las consecuencias humanitarias de los conflictos armados en Colombia llegaron al nivel más alto de la última década. El deterioro de la situación se reflejó en el incremento de los desplazamientos, confinamientos, desapariciones, ataques al personal de salud, la afectación a menores de edad y el impacto de artefactos explosivos, hechos que marcaron la realidad de comunidades que quedaron en medio de las disputas armadas.
Conducción de hostilidades y uso de artefactos explosivos
Cuando no se respetan los principios de distinción, proporcionalidad y precaución, las comunidades terminan enfrentando las consecuencias más graves de los conflictos armados. La limitación para el acceso a servicios esenciales, el riesgo de niños, niñas y adolescentes por los peligros existentes en los caminos a sus escuelas y el uso de nuevas tecnologías para la guerra son, entre otros, efectos de la intensidad y frecuencia de las acciones armadas durante 2025.
Trato a la población civil en Colombia durante el 2025
La población civil enfrentó distintas formas de violencia y abuso en territorios con presencia y control de actores armados estatales y no estatales, como homicidios, desapariciones, amenazas, reclutamiento, uso y utilización de menores de edad, violencia sexual y tratos crueles, inhumanos o degradantes, incluso en situaciones de privación de libertad. Entre las distintas formas de violencia registradas, la violencia sexual siguió siendo particularmente grave y, al mismo tiempo, una de las menos visibles. Muchos de estos hechos ocurrieron por fuera del desarrollo de las hostilidades entre las partes de los conflictos armados.
Respeto del derecho internacional humanitario en Colombia
En 2025, el CICR documentó 845 presuntas violaciones del DIH. Aunque esta cifra no alcanza a dimensionar lo que ocurre en todo el país, sí es el reflejo de una necesidad urgente: que las partes en conflicto cumplan estrictamente con las normas que imponen límites a la guerra y así ofrecer un camino de protección real para la población civill.
Niños, niñas y adolescentes en los conflictos armados en Colombia
Continuó el involucramiento de niños, niñas y adolescentes en los conflictos armados, una de cuyas expresiones más graves es el reclutamiento, uso y utilización. Esto no solo tiene consecuencias inmediatas sobre su vida, integridad y desarrollo, sino que también debilita profundamente el tejido social y compromete el futuro de comunidades enteras.
Swisslatin / CICR Prensa (05.11.2026)