
Un nuevo informe de la UNESCO revela que el matrimonio infantil y los embarazos precoces siguen frenando los avances logrados en el ámbito de la educación de las niñas. Si bien las brechas de género en la educación se han reducido y la proporción de niñas casadas antes de los 18 años ha disminuido a escala mundial, en algunas regiones muy pocas niñas regresan a la escuela tras haber dado a luz.
Esta realidad pone de relieve la necesidad de acabar con el matrimonio infantil, combatir los embarazos precoces y garantizar a las madres jóvenes el derecho a continuar su escolarización.
A pesar de los avances logrados, persisten las desigualdades de género en las escuelas
El Informe sobre la igualdad de género, que forma parte del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM) 2026 de la UNESCO —centrado en la igualdad de género y publicado con motivo del Día Internacional de la Niña (11 de octubre)—, pone de relieve los importantes progresos realizados por países de todo el mundo hacia la paridad de género en la educación. Entre 1990 y 2024, Nepal logró cerrar una brecha de 33 puntos porcentuales entre niñas y niños que completaron el primer ciclo de la educación secundaria.
En Arabia Saudita, la brecha en la escolarización en la educación superior se redujo en tres cuartas partes entre 2006 y 2022. En Camboya, la diferencia entre niñas y niños que completaron la educación primaria pasó de un déficit de 22 puntos para las niñas en 1981 a una ventaja de 11 puntos en 2024. Por su parte, en Costa Rica, la brecha a favor de las niñas en la tasa de finalización del segundo ciclo de la educación secundaria disminuyó, pasando de 12 a 7 puntos entre los periodos 2011-2017 y 2018-2024.
Sin embargo, los valores promedio ocultan las disparidades de género en las zonas rurales y entre los hogares pobres. En Angola, si bien se ha alcanzado la igualdad de género en los hogares más ricos, entre los hogares más desfavorecidos solo 30 niñas por cada 100 niños completan el segundo ciclo de la educación secundaria.
En la India, aunque la paridad es ya una realidad en las zonas urbanas, en las zonas rurales solo 59 niñas por cada 100 niños terminan el segundo ciclo de la educación secundaria. El matrimonio infantil y los embarazos precoces frenan los avances en la educación de las niñas
Según un nuevo informe de la UNESCO, aunque a nivel mundial ya se ha alcanzado la paridad en la matriculación escolar —desde la educación preescolar hasta el segundo ciclo de secundaria—, el matrimonio precoz y la maternidad siguen siendo obstáculos importantes para que las niñas completen sus estudios.
A escala mundial, la proporción de niñas casadas antes de los 18 años ha disminuido del 25 % en el año 2000 al 18 % en 2025; sin embargo, esta cifra sigue siendo del 25 % en Asia central y meridional, y del 31 % en el África subsahariana. Se estima que, en 2024, 6 millones de niñas embarazadas y madres jóvenes de entre 10 y 19 años no estaban escolarizadas en el África subsahariana; además, en esta región, menos del 5 % de las niñas embarazadas y madres jóvenes regresan a la escuela.
En colaboración con la UNESCO, varios países han adoptado medidas para garantizar el pleno ejercicio del derecho a la educación de las niñas embarazadas y las madres jóvenes. En este sentido, la República Centroafricana, la República Unida de Tanzania, Camerún, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona y Togo han eliminado las prohibiciones de acceso a la educación que pesaban sobre las niñas y mujeres casadas, embarazadas o que ya son madres.
Datos recientes indican que, entre los países de África oriental y meridional encuestados, nueve de cada diez han implementado políticas destinadas a permitir que las adolescentes embarazadas y las madres jóvenes continúen o retomen su escolarización. En 2026, según datos de la UNESCO, el 58 % de los países garantizan en su marco jurídico el derecho a la educación sin discriminación por motivos de sexo o género; sin embargo, solo el 35 % protege explícitamente el derecho a la educación de las niñas embarazadas y las madres jóvenes.
Los obstáculos financieros y sociales agravan las dificultades
El informe destaca que, a pesar de la existencia de políticas progresistas, las limitaciones económicas, la estigmatización y la falta de apoyo concreto siguen impidiendo que muchas niñas completen su escolarización.
Una niña puede tener legalmente derecho a regresar a la escuela tras un embarazo, pero es posible que no cuente con los medios para pagar el transporte, no encuentre una solución para el cuidado de su hijo, no tenga acceso a instalaciones de agua y saneamiento adecuadas, o no pueda desplazarse con seguridad ni superar la estigmatización en el entorno escolar. En Burkina Faso, la construcción de escuelas adaptadas a las necesidades de las niñas ha permitido aumentar la tasa de escolarización en 19 puntos porcentuales, con avances más pronunciados entre las niñas.
La labor de la UNESCO a favor de la igualdad de género en la educación y a través de ella
La UNESCO promueve la igualdad de género en la educación y a través de ella, brindando apoyo a los países mediante asesoramiento estratégico, asistencia técnica, desarrollo de capacidades, recopilación y seguimiento de datos, orientaciones normativas, alianzas y programas nacionales.
En el marco de su programa «Nuestros derechos, nuestras vidas, nuestro futuro», la UNESCO ha colaborado con los ministerios de Educación de 35 países para desarrollar una educación integral en sexualidad, ayudando así a millones de jóvenes a tomar decisiones informadas sobre sus vidas y su futuro.
En Afganistán, donde cerca de 2,4 millones de niñas y mujeres siguen privadas de su derecho fundamental a la educación, la UNESCO ofrece vías de aprendizaje alternativas mediante programas comunitarios de educación, alfabetización y desarrollo de competencias, así como apoyo psicosocial.
En el marco de su iniciativa «Su educación, nuestro futuro», la UNESCO genera y difunde datos y pruebas empíricas para contribuir a la elaboración de políticas fundamentadas. Asimismo, la Organización fomenta la cooperación, las acciones conjuntas y las alianzas, y brinda apoyo a niñas y mujeres para que adquieran una mayor autonomía a través de la educación.
Swisslatin / UNESCO Prensa (30.10.2026)